Con el guapo subido

Con el guapo subido

¿Es realmente importante el físico? ¿Es importante la imagen que proyectamos a los demás? ¿Sientes que atraes a tu pareja? ¿Te atrae tu pareja? ¿Es importante la belleza exterior o solo lo que importa es lo que llevamos dentro?
El hombre, como persona, y la mujer, ambos tienen una dimensión estética y como tal sienten una atracción por la belleza. Nos atrae lo que es bello, sea una puesta de sol, un amanecer en la playa… Si alguna vez has visitado la capilla Sixtina en Roma te quedarás sobrecogido por la inmensa belleza de semejante construcción.
Pero, ¿qué pasa con nosotros mismos? ¿Es importante sentirnos guapos? ¿De qué manera nos afecta eso psicológicamente?
La clave no estar en ser guapa sino en sentirte guapa, lo importante es  la imagen que tenemos de nosotros mismos a la hora de sentirnos atractivos o no.

Hay que saber diferenciar dos cosas: lo guapa que una es y lo guapa que una se cree que es. Es cierto que te sentirás mejor contigo mismo si te ves a ti mismo como alguien muy atractivo y tremendamente a gusto con tu propio cuerpo.
El objetivo clave es verte atractiva y muy a gusto con tu  propio cuerpo, lo cómoda que te sientes con tu cuerpo.
Tú tienes tus propios rasgos en tu cara, tu ojos, tus piernas… que vienen dados genéticamente y debes sentirte a gusto con ellos, porque de ello dependerá lo que proyectes a tu alrededor.
Si nosotros no nos gustamos a nosotros mismos, no podemos pretender gustar a los demás. Si yo no me considero interesante, no puedo esperar que los demás me lo consideren. Y si yo no creo en mí mismo y en mi potencial, nadie lo hará.
¿Es importante para un hombre tener unos bíceps desarrollados? Pues sí y no. Va a depender del hombre. Los bíceps desarrollados lo que hacen es darle confianza al que lo tiene. Lo importante es que tú te lo creas y lo transmitas. Si tú te sientes fuerte, sabes lo que quieres y como conseguirlo, estás convencido de que eres atractivo, eso te da una fuerza que es superior a la fuerza física.
Hacer bíceps para el hombre le conecta con su parte masculina: segrega testosterona (hormona sexual masculina). La mujer al final lo que quiere es a un hombre pero fuerte a nivel mental. Si le transmites que hay un hombre en ti con seguridad en sí mismo y  aplomo, le haces sentirse segura.

Una mujer no necesita tanto que tengamos un físico espectacular como que tengamos una gran confianza y que nos creamos con derecho y atractivo suficiente como para gustarla. Ella necesita saber que realmente sentimos que estamos a su altura. No hace falta ser arrogantes o altivos… no es necesario estar por encima de nadie. Basta con no estar por debajo.
Cuando miras a tu pareja a los ojos, debes sentir que la mereces, que eres una persona atractiva y que tienes mil cosas maravillosas que ofrecer.
Si tú no te lo crees, tu pareja nunca lo hará. El factor psicológico de sentirte atractiva es fundamental para generar atracción. Y estar a gusto con nuestro cuerpo y con nosotros mismos no depende de tener un físico espectacular, sino de estar bien internamente. Pero atención, si el hombre no se siente bien consigo mismo, si se siente débil mentalmente, esto es lo que proyectará hacia fuera y perderá atractivo.
La combinación de atractivo físico más atractivo interior genera una personalidad magnética.

El problema puede llegar cuando la obsesión por conseguir unos cánones determinados de belleza se convierte en una dictadura en tu vida. Esto no es sano. Los últimos informes revelan que “el 80% de las mujeres occidentales se sienten insatisfechas con su cuerpo. Un 20% ha pasado ya por el quirófano para remodelar su figura, y de ellas un 40% decide repetir la experiencia”. Es evidente que no podemos convertir algo bueno como es la belleza en una tiranía que roba felicidad a tu vida.
Si quieres ir por la vida con el guapo subido, debes optimizar tu imagen. La imagen es lo que proyectamos al exterior. La imagen del hombre puede cambiar la forma en la que la mujer le ve a primera vista. Proyectar salud es muy sexy, proyectar inteligencia también lo es.
Y recuerda: La clave no está en ser guapa, sino en sentirse guapa, atractiva, cultivando tú físico y tu belleza interior. Cultiva pues una relación sana con tu propia belleza externa e interna y sentirás lo que es ir por la vida “con el guapo subido”.

Javier Vergara

Psicólogo

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